HILOS DE SUSTENTACIÓN FACIAL
El tratamiento se planifica de forma personalizada según la anatomía facial, el grado de flacidez y las necesidades de cada paciente.
¿QUÉ SON LOS HILOS DE SUSTENTACIÓN?
Son hilos especialmente diseñados para ser introducidos en el tejido subcutáneo mediante agujas o cánulas específicas.Dependiendo del tipo de hilo utilizado y de la técnica de colocación, permiten proporcionar soporte a los tejidos y favorecer una mejor definición de determinadas zonas del rostro.
Con el tiempo, los materiales reabsorbibles utilizados son progresivamente degradados por el organismo.
¿QUÉ PODEMOS CONSEGUIR?
El tratamiento puede estar indicado para:
• Mejorar determinados grados de flacidez facial.
• Reposicionar suavemente los tejidos.
• Mejorar la definición del óvalo facial.
• Redefinir determinados contornos del rostro.
• Mejorar el aspecto de la línea mandibular.
• Conseguir un efecto rejuvenecedor manteniendo la naturalidad facial.
¿CÓMO SE REALIZA EL TRATAMIENTO?
Los hilos se introducen bajo la piel siguiendo unas líneas previamente planificadas según las características anatómicas de cada paciente.El procedimiento se realiza habitualmente con anestesia local y mediante pequeños puntos de entrada, sin necesidad de realizar las incisiones propias de una cirugía convencional.
La cantidad, disposición y dirección de los hilos se establece individualmente según la zona y el efecto que se desea conseguir.
RESULTADOS
El efecto de sustentación puede apreciarse desde el momento del tratamiento, aunque el resultado evoluciona posteriormente durante las siguientes semanas.
A medida que se produce la integración del hilo en los tejidos, el aspecto de la zona tratada puede continuar mejorando progresivamente.Los resultados son temporales y su duración puede variar según el tipo de hilo utilizado, las características de la piel, el grado de flacidez y otros factores individuales.
DESPUÉS DEL TRATAMIENTO
Durante los primeros días pueden aparecer efectos locales transitorios como:
• Inflamación.
• Enrojecimiento.
• Sensibilidad o molestias en la zona tratada.
• Pequeños hematomas.
• Sensación de tensión.
• Irregularidades temporales de la piel.Generalmente disminuyen progresivamente durante los días posteriores al procedimiento.
Solicita una valoración médica personalizada
Cada paciente presenta unas características anatómicas y unas necesidades diferentes. Una valoración médica personalizada permitirá diseñar el tratamiento más adecuado para conseguir un resultado natural, equilibrado y acorde con tus expectativas.