BOTOX / TOXINA BOTULÍNICA
¿QUÉ ES LA TOXINA BOTULÍNICA?
La toxina botulínica actúa relajando de forma temporal la musculatura responsable de las arrugas dinámicas, permitiendo suavizar las líneas de expresión sin alterar la naturalidad del rostro.Está especialmente indicada para el tratamiento de:
• Arrugas de la frente.
• Entrecejo.
• Patas de gallo.
• Elevación discreta de las cejas.
• Sonrisa gingival.
• Bandas platismales del cuello.
• Bruxismo e hipertrofia del músculo masetero (cuando esté indicado).
Resultados temporales y naturales
Los efectos comienzan a apreciarse generalmente entre los 3 y 7 días posteriores al tratamiento, alcanzando su máxima eficacia aproximadamente a las dos semanas.La duración habitual oscila entre 4 y 5 meses, dependiendo de factores individuales como el metabolismo, la fuerza muscular y los hábitos de cada paciente.Para mantener los resultados se recomienda realizar revisiones periódicas y nuevas aplicaciones cuando el efecto comience a disminuir.
Recuperación rápida
Tras la infiltración pueden aparecer pequeñas molestias locales como:
• Ligero enrojecimiento.
• Inflamación discreta.
• Sensibilidad en la zona tratada.
• Cefalea leve y transitoria en algunos pacientes.
Estos síntomas suelen desaparecer espontáneamente en pocas horas o días, sin necesidad de tratamiento adicional.Se aconseja seguir las recomendaciones médicas indicadas tras el procedimiento para favorecer una correcta evolución y optimizar los resultados.
Antes del tratamiento
La toxina botulínica no debe administrarse en:
• Mujeres embarazadas.
• Mujeres en periodo de lactancia.
• Pacientes con alergia conocida a alguno de los componentes del producto.
Asimismo, será necesario informar al médico sobre cualquier enfermedad neuromuscular, tratamiento farmacológico habitual o antecedente médico relevante antes de la infiltración.
¿Qué podemos conseguir?
• Atenuación de las arrugas de expresión.
• Prevención de nuevas líneas faciales.
• Aspecto descansado y rejuvenecido.
• Resultados naturales sin perder expresividad.
• Procedimiento rápido y prácticamente indoloro.
• Incorporación inmediata a la actividad habitual.
• Tratamiento personalizado según las características de cada paciente.
• Elevado perfil de seguridad cuando es realizado por un médico cualificado.
Solicita una valoración médica personalizada
Cada paciente presenta unas características anatómicas y unas necesidades diferentes. Una valoración médica personalizada permitirá diseñar el tratamiento más adecuado para conseguir un resultado natural, equilibrado y acorde con tus expectativas.